“Querido Facebook: Hoy estoy triste”
El papel de las redes sociales en nuestros tiempos ha cambiado la forma en que nos relacionamos con nuestros amigos y amistades, en un nuevo juego donde la moral, el decoro y la percepción de esa frágil línea entre privado y público, se han llevado a extremos nunca antes pensados. Las historias de estas personas, que navegan la vida de la nuble lo ejemplifica. ZC.
“La red social Facebook está cambiando la forma de relacionarnos con nuestros semejantes. Esto conlleva a una pérdida de privacidad y hasta del verdadero significado de amistad. Para muchos-como los personajes que ilustran este reportaje- es la nueva forma de socializar.”
Por: Juan Salvador Velázquez Castillo.
María Manuela (M.M) está loca. Por lo menos eso es lo que piensa su mamá Lilia. Publica todo lo que se le pasa por la mente en su muro del Facebook.
“¿Qué puedo hacer para recuperarte?”, “Eres un maldito”, “Y si no estás aquí ¿qué será de mi?” son las frases que comúnmente, después de la pelea con su novio, aparecen publicadas en su muro.
Sus 327 amigos se enteraron del melodrama que vivía. Supieron si estaba llorando, si estaba deprimida o si se sentía sola, porque así lo puso en su “estado” de esta red de socialización que ya acumula más de 500 millones de usuarios en todo el mundo, según estadísticas publicadas por su creador y Presidente de la empresa Mark Zuckerberg.
Sus 27 amigos en común también pudieron enterarse del por qué de la ruptura y de la tragicomedia: Juan Emiro tiene una relación con: y aquí no aparecía el nombre de M.M si no el de la flamante nueva novia: María Angélica Salazar Quintero.
Golpe en la mandíbula. M.M se siente trastocada, trastabilla, el corazón late intensamente para un minuto después dejar de hacerlo, siente un vacío en su estómago, ganas de vomitar:
-Maldito hijo de puta, ya andas con otra.
Y él, y sus 27 amigos en común y los 327 amigos de ella y los amigos de sus amigos lo saben.
“En mis tiempos era diferente” dice Lilia. “Yo solía contarle mis cosas a mi prima del alma y mis secretos más íntimos solo los tenía reservados para un confidente único y especial: Mi diario”.
“Como guardiana de las joyas de la corona era la y única celosa poseedora de la llave que resguardaba mis pensamientos del mundo”.
“Un candadito infranqueable era el compañero contra las intrusiones de mis fastidiosos hermanos menores, de sus amiguitos y de cualquier otro curioso (la verdad nunca supe si mi madre trato de husmear las escrituras de mi librito)”.
Pero ahora es diferente, los jóvenes publican todas sus intimidades por internet. Esto lo que hace es desdibujar las fronteras antes bien delimitadas entre lo privado y lo público.
No sólo lo expresan mediante la escritura en sus muros, con las nuevas herramientas tecnológicas como las cámaras de alta resolución, los teléfonos inteligentes, se graban sin pudor, se toman fotos y todo esto lo publican como si nada en las paredes virtuales del Facebook.
Siempre se debe pensar y realmente analizar qué es lo que estamos compartiendo en las redes sociales, tanto por motivos de seguridad como de imagen personal, no vaya a ser que lo que publicamos hoy nos traiga consecuencias mañana, por ejemplo a la hora de buscar trabajo.
Nuestra intimidad atañe a la añoranza. La generalidad nos invade, nuestros secretos se cuentan a voces, a gritos enérgicos que alcanzan millones.
ENTRE MASCARAS DE CARNAVAL
Brasilll tarara rara raraaaaa Brasil Brasil, el carnaval de Río es el más famoso del mundo. Máscaras bien elaboradas, no tan bien elaboradas de diferentes colores texturas y tamaños inundan las calles de Río de Janeiro para festejar cada año el carnaval. El Facebook es su paralelo virtual. Cualquiera puede asistir a la fiesta con disfraces bien o mal elaborados.
No hay identidad que no pueda ser usurpada. Nadie se salva, cualquier persona puede suplantar a otra o cualquiera puede ser una tercera sin que esto signifique convertirse en travesti.
En la red podemos configurar nuestro perfil del modo que más nos parezca, podemos ser morenos, blancos o negros. Podemos ser altos, ser machos o colochos sin que esto signifique ir a la peluquería.
Tal es el caso de Sofía, estudiante de la Universidad de Ciencias Empresariales en Alajuela quien reconoce haberse convertido en otra persona en el Facebook para poder hablar mal de las compañeras que no le caían bien.
Su rostro se desfiguraba mientras creaba la página, iba de mujer a hombre mientras pensaba que calaría mejor entre sus amistades si la opinión de él o de ella: Daniel o Daniela.
Los mechones de pelo iban de machos a rojos, negros, se alisaban y encolochaban mientras pensaba en la identidad que quería crear.
Trataba de llenar todos los datos convincentemente, que no se le fuera ningún detalle a su indecoroso disfraz.
El próximo paso: la infiltración.
Como cirujana experta eligió los contactos álgidos y mandó la invitación:
Daniela Rivas quiere ser tu amiga en Facebook: ¿Confirmar amistad?
Caló entre la(o)s menos prevenidos e inocentes.
¡El mundo cibernético había dado a luz a una nueva persona!
Next: La maldad
Daniela Rivas escribió en tu perfil:
-Me dijeron que te vieron, te pillaron, el otro día sabroseando con un señor…que no era yo.
-¿y quién sería? jeje
La semilla estaba sembrada y la cosecha sería amplia. Cada vez que lo necesitaba o que le placía, tomaba otro puñado de comentarios y los esparcía por el fértil mundo del Facebook.
-He hecho daño, lo sé. Pero igual todo el mundo lo hace.
El objetivo se había cumplido. Guardó su disfraz para otra ocasión, que a diferencia de los carnavales de Río, no tendrá que esperar todo un año para volver a ser utilizado.
GABRIEL 2.0
Gabriel es un tipo medio tímido de 22 años, no habla mucho, no habla casi nada es del tipo de persona que si está o no está no hará diferencia.
Pero su versión 2.0 es una versión glamorosa y mejorada de sí mismo, en la cual y al ver todas sus fotos parece que es más bien un muchacho sociable y muy parlanchín.
Construyó un personaje de cómo le gustaría ser, en donde se muestra como alguien totalmente diferente de lo que en realidad es.
Parece que pierde todo su pudor al entrar en su página del Facebook, organiza foros y grupos, publica fotos, opina sobre las fotos de los demás y tiene 432 amigos, más de lo que uno puede contar con las dos manos.
Según estadísticas proporcionadas por Facebook la media de amigos de los usuarios de esta red social es de 130. Para la especialista en redes de Cocoa Interative, María José Villalta, la nueva forma de interacción por medio de las redes sociales hace que incluyamos a muchas personas que no son realmente nuestros amigos y que tienen vínculos muy lejanos a nosotros.
Pero parece que la cantidad de amigos que tengamos, aunque apenas los conozcamos o no los conozcamos del todo, nos hace ser más o menos populares.
Gabriel como muchas personas tiene otro yo, el yo virtual en donde su vida parece ser perfecta.
TODOS SOMOS PAPARAZZIS
Jonathan Reinosa ha etiquetado una foto tuya en el álbum: “Fotos varias”. Para ver la foto, haz click:
Click
Ojos semicerrados, baba en la boca de recién levantado, sentado en posición que siempre se ve la panza.
-Maldito cabrón, tenía que publicar esa.
Marcación de teléfono: Amenaza:
-Si publicas una foto mas mía en el Facebook o en cualquier otra parte, te lo juro que publico esa en Bocas del Toro en la que estas prendiendo un tabaco de esos de orégano, de esos que dan risa.
Disculpas aceptadas.
-Pero no lo vuelvas a hacer, ya sabes.
Historias como éstas suceden a diario en la cual algún amigo indiscreto o familiar publica un comentario o exhibe fotos que lo ponen en dificultades.
Según sondeo hecho por la prestigiosa firma consultora juansalvadorvelazquez consulting (yo) 1 de cada 5 de las personas entrevistadas se ha visto en líos por publicaciones de materiales o comentarios indiscretos en la página de Facebook.
Las personas frecuentemente no se imaginan las consecuencias de un comentario o de una foto, y lo que este puede llegar a ser: una completa vergüenza para la persona que es objeto del comentario.
Hasta los momentos no existen regulaciones de lo que se comparte ni la responsabilidad por publicar materiales que afecten a los demás. La responsabilidad es educar sobre el mal uso de las nuevas tecnologías, informó María José Villalta.
Una broma puede llegar a afectar amistades e inclusive puede dañar vínculos de hermandad.
Así lo confiesa Laura Hernández, ama de casa de 31 años quien discutió fuertemente con su hermana por la publicación en el Facebook de fotos ancestrales y familiares en la que “ella siempre aparecía bonita y yo hecha todo un desastre”.
“Se lo reclamé y a ella no le gustó. No le pareció que fuera así, así que nos dejamos de hablar por un buen tiempo”
Para el filósofo y abogado John Castillo “Si bien es cierto que la socialización es un efecto fundamental en la formación de los individuos que nos hace adquirir la condición humana, también es cierto que esas nuevas relaciones sociales que establecemos a través de la tecnología tienden a tergiversar la calidad de humanidad que cada quien tiene”.
MIRANDO VIDAS AJENAS
Josué C.E, estudiante, sigue secretamente a muchos de sus amigos en el Facebook y a veces llega al segundo o tercer grado de separación, es decir, fisgonea hasta en las páginas de los amigos de sus amigos o de los amigos de amigos de amigos.
Diariamente se mete en su página de Facebook, al igual que el 61% de los usuarios de redes sociales según el estudio sobre redes sociales en internet realizado por IAB Spain Research.
Como barco sin rumbo navega por las corrientes de la web que lo llevan a las páginas de sus amigos.
De algunos sabe todo o casi todo, por ejemplo de Raquel, compañera en una de las clases de su universidad y que tiene 19 años de edad. Sabe que Ra (nombre artístico de Facebook) tiene señalado como padres solo a su mamá Sandra. Tiene 3 hermanos uno de ellos se llama Rambo, el otro Erick y María Elizabeth. Rambo resultó ser perro pequeñín raza chihuahua de color crema que entre ladrido y ladrido tiene 120 amigos. Erick su otro hermano vive en Heredia y que María Elizabeth es soltera y vive en la gran ciudad de México
Si quisiera podría seguir atando cabos sueltos, por sus fotos sabría si salen de viaje, se toman fotos de los pasaportes y anuncian cada movimiento que van a dar en el Facebook
Pero Josué no es el único que está inmerso dentro de la cultura del fisgonear en las vidas ajenas, al menos lo acompañan unos cuantos millones de personas. La cultura del fisgoneo es la contra parte de la cultura del exhibicionismo. La fórmula perfecta para el Facebook millones de personas exhibiéndose y millones de personas husmeando.
Personas que como nuestro personaje se pasan las horas en busca de información de quienes nunca han visto, que han visto muy poco o que ven siempre. Nuevos amigos, amores olvidados o mejores amigos todos proveen fuentes de entretenimiento en la era en la que la socialización se hace cada vez más virtual.
“Googlear” y buscar a personas por medio de los diferentes motores de búsqueda que proveen las diferentes redes, según lo que revelan algunos estudios, es la segunda actividad mas frecuente en internet después de escribir o recibir correos electrónicos.
INMIGRANTES DIGITALES SIN PAPELES
Las novedades tecnológicas que hoy día inundan nuestros quehaceres desafían a la naturaleza. La ley máxima:
“Mas sabe el diablo por viejo que por diablo” se fue al garete, y ahora entre mas joven seas probablemente sabrás mas de computadoras e internet.
Y ¿cómo puede corregir padre a un hijo sino entiende lo que éste está haciendo?
Las nuevas tecnologías se presentan a menudo indescifrables para los progenitores que se ven rebasados por las explicaciones de sus vástagos.
Pero mamá: ya te lo he dicho mil veces, te metes aquí te metes allá le das doble click y listo.
Ante la cara de sorpresa y confusión del padre el hijo con mirada fija e inteligente parece pensar:
-Pobrecita mamita, ¿por qué mejor no pintas un bosque y te pierdes?
Esto permite que las nuevas generaciones tengan el control sobre el computador, sobre la red y sobre las redes sociales. Según las conclusiones generales IAB Spain Research “el conocimiento de las Redes Sociales y su frecuencia de uso se incrementa significativamente cuanto menor es la edad del encuestado”.
Y nos hace preguntarnos acerca de cual va a ser el papel de los padres ante los desafíos tecnológicos y el deber de vigilancia inherente de estos para con sus hijos.










